El centro-norte de la provincia atraviesa una semana de contrastes productivos. Según el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, las copiosas precipitaciones registradas entre el 18 y el 24 de marzo han «regulado» el ritmo de las tareas a campo: mientras la logística de cosecha se detuvo por falta de piso, los cultivos tardíos recibieron un impulso hídrico clave para sostener sus rendimientos.
Un mapa de lluvias dispar
El territorio santafesino se dividió en tres franjas según la intensidad del agua. Los mayores registros superaron los 150 mm en los departamentos Castellanos, Garay, San Martín y San Jerónimo. En una franja media (90 a 145 mm) se ubicaron La Capital, Las Colonias y General Obligado, mientras que el norte profundo (San Justo, Vera y 9 de Julio) recibió menos de 80 mm.
Esta abundancia hídrica generó anegamientos en zonas bajas, aunque en la mayor parte del área la infiltración fue positiva, recomponiendo las reservas de agua útil.
Maíz temprano: Rendimientos récord en el centro
Pese a que la cosecha solo pudo avanzar durante dos o tres días debido a la alta humedad, los resultados obtenidos hasta ahora son altamente satisfactorios. Con un 68% de avance de trilla, los rindes muestran brechas significativas:
_ Zona Centro: Se alcanzaron picos excepcionales de hasta 145 qq/ha en lotes puntuales.
_ Zona Sur: Los máximos rondaron los 130 qq/ha.
_ Zona Norte: Los rendimientos son más modestos, con promedios de entre 35 y 55 qq/ha.
El estado general del cultivo es óptimo: el 98% de los maizales se encuentra en condiciones de buenas a excelentes.
Soja: Expectativas sostenidas
La soja de primera (1.070.000 ha) atraviesa su etapa final de llenado de grano con un escenario muy favorable. El 95% de los lotes presenta un estado bueno a muy bueno. Las lluvias recientes fueron calificadas como «claves» para asegurar el peso del grano, especialmente en las zonas núcleo de la provincia.
Por su parte, la soja de segunda (595.000 ha) evoluciona sin inconvenientes en su fase reproductiva, a excepción de algunos lotes en el norte que arrastran secuelas de estrés hídrico previo.
La otra cara: Algodón y Sorgo
No todo el panorama es alentador. El algodón enfrenta una campaña difícil:
Menor superficie: Se sembró un 24% menos que el ciclo pasado.
Plagas: El picudo algodonero ha causado estragos en lotes donde no se realizaron tratamientos por los altos costos de los insumos frente al precio de la fibra. Muchos de estos campos serán abandonados.
Sorgo: La cosecha comenzó con rindes de 40 a 55 qq/ha, pero la inestabilidad climática mantiene las máquinas paradas.
Perspectivas
La dinámica de las próximas semanas dependerá exclusivamente de la «ventana» de buen tiempo que permita el ingreso de las cosechadoras a los lotes. Si el clima da tregua, Santa Fe se encamina a una campaña de granos gruesos con volúmenes de producción muy superiores a los del año anterior, consolidando la recuperación del sector tras las sequías pasadas.







