La ganadería comienza un 2026 muy promisorio. Boom de precios, demanda firme, tanto en el mercado interno como en el externo. Récord de préstamos para inversión y un escenario por delante que asegura buen clima y valores históricos.
Con una caprichosa adaptación del famoso latiguillo del actor Guillermo Francella, celebrando al día siguiente de una victoria de su equipo Racing Club, “hermosa mañana, verdad?”, hemos decidido titular la primera tapa de 2026 con el sector que este año tendrá un panorama soñado, luego de tantos años de remar en dulce de leche.
La ganadería argentina inicia este 2026 en un escenario de optimismo histórico, impulsada por una combinación de apertura comercial sin precedentes, precios internacionales al alza y una demanda interna fortalecida. El sector se encamina hacia lo que analistas denominan una “nueva era” de rentabilidad sostenida.
Entre los factores clave de este gran momento, hay que destacar la visible apertura del país hacia el libre comercio y los jugosos acuerdos Internacionales que se van logrando, lo cual empieza a traccionar desde el inicio de la cadena, el desarrollo de la ganadería argentina.
La reciente aprobación del convenio de libre comercio Mercosur-UE, que al cierre de esta edición había dado luz verde desde Europa a la firma de este acuerdo histórico, creará la mayor zona de libre comercio del mundo, facilitando el acceso de cortes de alta calidad a un mercado de 700 millones de consumidores, implicando una generosa cuota a repartir entre cuatro países sudamericanos.
También el Acuerdo con EE. UU., donde Argentina ha habilitado registros para cupos de exportación a Estados Unidos en 2026 y negocia pactos comerciales para facilitar el acceso mutuo de productos ganaderos sin aranceles por un total de 100.000 toneladas por año.
Además, la expansión de mercados asiáticos y destinos varios, que durante 2025 se abrieron o reabrieron, totalizando 162 mercados internacionales para productos agroindustriales, diversificando los destinos de exportación, donde la carne tendrá protagonismo también.
Ciclo de Precios y Oferta
En un contexto soñado de precios históricos, la carne argentina experimenta precios firmes impulsados por una demanda global que supera la oferta. Se estima que los precios internacionales están entre un 25% y 30% más altos en dólares que en años anteriores.
En parte explicado todo esto por la escasez de hacienda, luego de décadas de estancamiento. La oferta limitada de ganado en Argentina, que se prevé continuará hasta finales de 2026 incluso en 2027 (teniendo en cuenta que la reposición implica ciclos biológicos largos), presiona los precios al alza, favoreciendo a los productores con mayor valor por kilo, algo que se reflejó claramente en los resúmenes de mercados de subastas.
Otro factor es la retención de vientres en los campos luego del acompañamiento climático de 2025, donde se pudieron recomponer pasturas y verdeos, confeccionar reservas de calidad y mejorar instalaciones de cría y recría. Con márgenes positivos y mayor previsibilidad, los productores han iniciado procesos de retención de hembras para recomponer el stock, lo que augura un crecimiento productivo a mediano plazo.
En cuanto a las condiciones productivas y económicas que definen este año, el clima y el alimento disponible son inmejorables hasta el momento, porque el régimen de lluvias ha sido propicio para la producción de forraje y granos, asegurando la alimentación del rodeo para todo el ciclo.
También en lo que hace a Costos de Insumos, la estabilidad en el precio de granos forrajeros como el maíz ha mejorado la rentabilidad en todos los eslabones, especialmente en el feedlot.

Quizás el punto más tenso de este escenario continúe siendo la recuperación del consumo interno. A pesar de la fuerte exportación, el consumo per cápita de proteína animal se mantiene robusto en 113 – 115 kg/hab/año, de los cuales 49-50 son de carne vacuna (el resto se divide en aviar, porcina y otras especies), lo que genera una competencia saludable por el producto pero, si el poder adquisitivo de la población no se recupera un poco más, entrará en conflicto con el destino de exportación.
4 implicancias del nuevo escenario
- ELIMINACIÓN DE OBSTÁCULOS A LA EXPORTACIÓN Y FIN DE RESTRICCIONES. Se han derogado las prohibiciones de exportar cortes populares (anteriormente los “7 cortes”) y el ganado en pie, desde el inicio del Gobierno de Javier Milei. Esto permite a los productores argentinos vender cualquier producto al mercado que mejor lo pague. También rige “Retenciones Cero” para gran parte del esquema de derechos de exportación, el cual se redujo al 0% para casi todos las carnes bovinas, mejorando directamente la rentabilidad del productor al recibir un precio más cercano al valor internacional.
- ACCESO A MERCADOS DE ALTO VALOR. el Acuerdo Mercosur-Unión Europea (una vez que se proceda a la firma durante enero de 2026, abre un mercado de 700 millones de consumidores de gran poder adquisitivo, con aranceles cero o preferenciales para cortes de alta calidad, como la Cuota Hilton. La expansión global es innegable. Argentina ha habilitado registros para exportar a EE.UU. en 2026 y ha abierto o reactivado más de 160 mercados internacionales, incluyendo destinos emergentes como Malasia, México y Canadá.
- INCENTIVOS A LA INVERSIÓN Y PRODUCCIÓN. al no haber temor a cierres de exportación, los productores han comenzado a retener vientres (hembras) para aumentar el stock ganadero a largo plazo, buscando mayor peso por animal para el mercado externo. Además, existe un plan oficial para la modernización productiva (trazabilidad electrónica) y la genética (exportación/ importación); con la apertura de fronteras, se facilita la importación de insumos tecnológicos y mejora el interés por invertir en genética de alta calidad para cumplir con estándares exigentes de “marbling” y trazabilidad europea.
- IMPACTO EN LOS PRECIOS Y EL CONSUMO. Convergencia de Precios: Los precios internos tienden a alinearse con los internacionales. Esto genera una mayor competencia por la hacienda, beneficiando a los criadores con precios históricos en dólares. Equilibrio con el Consumo Interno: A pesar de la fuerte exportación (que podría alcanzar el millón de toneladas en 2026), el consumo interno se mantiene resiliente debido a una oferta diversificada.
Para darle sustento regional y nacional a este informe, convocamos a dos expertos de la cadena cárnica para que expongan su visión del 2026 para la ganadería. Miguel Romano, histórico martillero de la Cooperativa Lehmann y Víctor Tonelli, productor, analista y consultor de la cadena, que nos brindan sus análisis frente a este escenario tan particular de la ganadería argentina.







