La liquidación de divisas del sector agroexportador viene a buen ritmo, pero es menor que en 2019

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que representan el 40% de las exportaciones argentinas, anunciaron que durante el último mes de septiembre las empresas del sector liquidaron la suma de 1.787.449.659 dólares, que resulta inferior en un 14,62 % con respecto al mismo mes del año anterior, cuando hubo un flujo extraordinario de ventas de granos.

El monto liquidado desde comienzos de año asciende a 15.133.768.790 dólares, monto acumulado menor en un 12,68 % en relación con los primeros nueve meses del año anterior.

De todos modos, el monto ingresado en el mes de septiembre es el más elevado desde 2014, excepto 2016 –prácticamente el mismo monto- cuando impactó la eliminación y reducción de retenciones del año previo, y 2019, dado que septiembre fue luego de las PASO de agosto tras lo cual se registró una inusual venta anticipada ante la previsión de incremento en las retenciones, lo cual finalmente ocurrió, como ya señaló el Banco Central de la República Argentina.

En el ingreso de divisas acumulado hasta septiembre influyeron varios factores, entre ellos las variaciones de los precios de los commodities, harinas, aceites y sus derivados industrializados causado por la pandemia mundial del COVID-19; la menor molienda de productos derivados de la soja; las dificultades operativas por la bajante persistente del río Paraná, los vaivenes climáticos en el Hemisferio Norte y las demoras en las operaciones por la aplicación de los estrictos protocolos sanitarios en el proceso de exportación, incluyendo los efectos de la pandemia en el sector.

La liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada con la compra de granos que luego serán exportados ya sea en su mismo estado o como productos procesados, luego de una transformación industrial. La mayor parte del ingreso de divisas en este sector se produce con bastante antelación a la exportación, anticipación que ronda los 30 días en el caso de la exportación de granos y alcanza hasta los 90 días en el caso de la exportación de aceites y harinas proteicas. Esa anticipación depende también del momento de la campaña y del grano de que se trate, por lo que no existen retrasos en la liquidación de divisas.

En este sector, las comparaciones estadísticas entre distintos períodos son generalmente imprecisas o inexactas ya que la liquidación de divisas está fuertemente influida por el ciclo comercial de los granos, que depende de diversos y cambiantes factores exógenos como oscilaciones internacionales de precios, retracción de la oferta, distinto volumen y valor proteico de las cosechas, condiciones climáticas, feriados, medidas de fuerza sindicales, modificaciones regulatorias, barreras arancelarias y para arancelarias del exterior, exigencias fitosanitarias o de calidad de otros países, etcétera.