Desde CONINAGRO observamos con espíritu reflexivo la reciente medida que permitió, por un breve lapso, liquidar cereales y oleaginosas sin retenciones. Si bien la iniciativa fue recibida con expectativas, en la práctica dejó en el productor una sensación amarga.
Celebramos el camino iniciado por el gobierno en la eliminación gradual y permanente de la alícuota, y en la convicción de que se plantee la necesidad de revisar este tributo distorsivo. Valoramos el gesto de avanzar en esa dirección. Sin embargo, entendemos que la medida transitoria no alcanzó a derramar sobre el primer eslabón de la cadena, el productor agropecuario, que es, además, quien más riesgo asume.
Por el contrario, los indicios apuntan a que fue una ventana de oportunidad y un negocio para unos pocos. Creemos que la eliminación de retenciones debe transformarse en una política de Estado permanente, que brinde previsibilidad y horizonte a quienes generan la producción primaria.
El dato es elocuente: en tan solo tres días, el Gobierno consiguió los 7.000 millones de dólares que pretendía. Esto es una clara muestra del enorme potencial del campo argentino, siempre dispuesto a contribuir, si se le permite liberar sus energías emprendedoras y creadoras.
Por eso, invitamos a que se profundicen políticas que contemplen y fortalezcan al productor agropecuario, porque es desde la base de la cadena donde se multiplica el desarrollo genuino que llega a todos los argentinos.

Las rurales santafesinas recibieron al presidente de CRA: ¿qué temas y reclamos abordaron?
El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, visitó la sede de CARSFE y mantuvo un diálogo con el Consejo Directivo de la entidad.






