Las entidades destacaron la ratificación del acuerdo Mercosur-UE y la nueva Ley de Modernización Laboral como pilares para la competitividad y la generación de empleo genuino.
En un comunicado conjunto, las principales Bolsas de Cereales y de Comercio del país manifestaron su beneplácito ante los recientes avances legislativos y diplomáticos que, según consideran, definen un nuevo escenario productivo para la Argentina. La ratificación del Acuerdo de Asociación Mercosur-Unión Europea y la sanción de la Ley de Modernización Laboral son vistas por el sector como un punto de inflexión para la inserción internacional del país.
Las entidades subrayaron que la convergencia de estas medidas aporta la previsibilidad necesaria para atraer inversiones de largo plazo. Entre los puntos más destacados, señalaron que la reforma laboral fortalece la seguridad jurídica y promueve la formalización del trabajo mediante la reducción de cargas sociales y la eliminación de distorsiones que históricamente afectaron la productividad nacional.
Impulso a la inversión y los mercados
Un eje central del respaldo es el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI), incorporado en la nueva normativa laboral. Según el sector, este instrumento será clave para:
Dinamizar las cadenas de valor: Facilitando la adquisición de bienes de capital y la actualización tecnológica.
Fomentar el empleo formal: A través de incentivos concretos para la contratación y la inversión productiva.
Por otro lado, la aprobación del acuerdo con la Unión Europea —lograda tras 26 años de negociaciones— abre el acceso a uno de los mercados más exigentes del mundo. Las Bolsas indicaron que este tratado potenciará las exportaciones con mayor valor agregado, permitiendo que Argentina compita de manera sostenible y federal.
«Estas decisiones son fundamentales para eliminar los sesgos anti-productivos», concluye el documento, proyectando una Argentina orientada al crecimiento y a una integración global más sólida basada en la inversión y el trabajo genuino.







