Los pronósticos no son alentadores en la Zona Núcleo y la siembra de trigo podría sufrir una caída importante

En la Zona núcleo, las intenciones de siembra señalan una caída del 10% en la siembra respecto a hace un año. De acuerdo al relevamiento de la Guía Estratégica para el Agro (GEA), Serían 160.000 hectáreas menos respecto a las 1,7 millones implantadas en el 2021. Para peor, los técnicos advirtieron que podría caer más “si no llueven los 100 mm que faltan para arrancar con un perfil de suelo cargado razonablemente.

En la región hay productores que siguen esperando y tratando de no bajarse del trigo y otros que no dudan en señalar una caída del 15% respecto a las hectáreas sembradas un año atrás. En El Trébol, Carlos Pellegrini y Cañada Rosquín intentarán mantener la misma superficie de la campaña pasada. En Bigand caería entre un 5 y un 10% con la esperanza puesta en que las lluvias de la última quincena de abril y la primera de mayo resuelvan la faltante de milímetros. Por su parte, en Cañada de Gómez bajaría un 10%, en Marcos Juárez un 15% y en Pergamino entre un 10 a 20%.

A la hora de establecer las causas, los especialistas señalaron: “la persistencia de déficit hídrico, la amenaza de clima seco a la salida del invierno y la posibilidad de una nueva Niña, la pérdida de competitividad del trigo frente a otros cultivos y la suba que no dudan en calificar de récord en la relación insumos/productos, especialmente en fertilizantes”.

Un menor fertilización, otro obstáculo

“Este año, el trigo es una cuestión cantidad, por las hectáreas que se implanten, pero también de calidad. El nivel tecnológico va ser muy diferente al que se venía usando”, comentan los técnicos del área. Por un lado, los arrancadores a utilizar, tanto en trigo como en maíz, serán de calidad inferior. “Se dejarán de lado los productos más completos, para utilizar otros con menos nutrientes. La nutrición del cultivo va a bajar de calidad”, dicen. Por otro lado, “la fertilización nitrogenada que venía en aumento, acomodándose a las necesidades reales de los suelos y los cultivos, retrocederá a valores que no se veían en los últimos años. En esta campaña, la dosis no alcanzará para cubrir los requerimientos y obtener el potencial del cultivo”. El motivo de esto es claro: “elevados y exagerados costos”, coinciden en señalar en la región los técnicos. Se estima que la dosis media de fertilización con urea podría caer hasta un 20% en la región pudiendo disminuir en hasta 10 qq/ha los rindes potenciales.