ATILRA no asistió a la audiencia de entendimiento, a pesar de la nueva oferta de la industria

Las centrales industriales, CIL y APYMEL, quedaron “plantadas” por el gremio, que no se presentó a la convocatoria del Ministerio de Trabajo, a fin de darle solución al conflicto económico que enfrenta a las partes. Hubo mejoras en la oferta para los trabajadores pero los dirigentes sindicales no ceden hasta tanto no se les mejore el “aporte” directo al gremio. Las empresas temen otro inminente paro.

“Fuimos al Ministerio tal como nos habían citado, con las autoridades del Gobierno y el gremio lamentablemente no fue, lo cual nos llamó la atención porque lo mejor siempre es hablar personalmente”, comentó a Nuestro Agro, Pablo Villano, luego de la fallida audiencia oficial.

“El Ministerio nos pidió buscar alternativas para resolver esto, y nosotros le presentamos dos: por un lado, dar un bono para la obra social OSPIL por cada afiliado a la misma, y la otra, rever el art.6 del acta de 2017 (aporte solidario) que nos habíamos comprometido en su momento, pero todo no solamente lo del aporte, pero ninguna de estas dos cosas el gremio aceptó, porque ellos quieren un aporte directo para ATILRA, y nosotros no tenemos mandato para tratar eso; nuestras empresas están muy duras en ese aspecto”, explicó el presidente de APYMEL.

De todos modos, “lo que es salarial para la gente está todo acordado, mejor dicho, lo que nos pidieron ellos lo aceptamos, pero bueno, esperemos encontrar una solución antes que venga el próximo paro”, expresó el representante pyme.

SE COMENZARÁN A PAGAR LOS AUMENTOS

En medio de la medida de fuerza vigente (retiro de colaboración por días francos y horas extras hasta el domingo inclusive) y luego del paro del martes, “las empresas mantienen intacta su voluntad de aportar a la mejora salarial de los trabajadores, que fuera aprobada en su momento ante las autoridades del Ministerio de Trabajo de la Nación”, comunicó ayer APYMEL, que adelantó que comenzarán a pagar igualmente los aumentos aunque no se hayan homologado todavía. A saber: “aumento del 13,6% a partir de julio, con los siguientes adicionales no remunerativos, sobre el básico de julio: 4% a pagar en agosto y septiembre, 8% en octubre y noviembre; y 12% para el mes de diciembre, lo cual representa un aumento total del año de 27,8% y sumando esto al básico como remunerativo desde enero de 2021”.

Por otra parte, APYMEL señaló que “durante estos días de tareas restringidas en las plantas, se logró evitar el desecho de materia prima en los tambos o las empresas y se organizan las acciones correspondientes para atender la demanda del consumo”.

La voluntad de seguir negociando, de no afectar a la producción de lácteos en todo el país se añade a la intención de seguir haciendo los esfuerzos necesarios para que los trabajadores tengan los salarios que merecen, sin mediar otros intereses y apostando a la racionalidad, el diálogo y la paz social.

LA POSTURA DE LAS GRANDES EMPRESAS

No hay una sino varias posiciones en el ámbito del CIL, ya que algunas de sus empresas más importantes decidieron negociar por separado con el gremio, aceptando las exigencias para evitar las medidas de fuerza, especialmente el paro.

Sin embargo, en calidad de cámara representante, el CIL destacó ayer en un comunicado su voluntad de seguir negociando. “En prueba de la buena fe de esta parte, y priorizando el dar cumplimiento de lo comprometido a los trabajadores, las empresas nucleadas en el CIL efectivizarán en los próximos días el esquema de incrementos que fuera oportunamente consentido por el sindicato ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, y que fuera volcado al acta de la audiencia del 14 de agosto”, anticipó la central que preside el Ing. Miguel Paulón.

¿SE TIRÓ LECHE?

El CIL también se refirió a una acusación que surgió desde el gremio, en medio de la medida de fuerza del martes: “en relación a expresiones en medios gremiales referidas a que en el día de hoy la industria prefirió tirar leche antes que donarla a la población necesitada, queremos aclarar enfáticamente que ninguna de las empresas de la Cámara descartó materia prima y que muchas de ellas participan de distintos proyectos solidarios llevados adelantes por distintas ONGs, que incluso han sido obviamente reforzados en el actual contexto de pandemia”, e instó: “seguimos apelando a la sensatez para lograr un acuerdo favorable a ambas partes, en un marco de paz y buena fe en las negociaciones”.

LA ARENGA DE LOS “DELEGADOS”

Tal como viene sucediendo desde hace años en las negociaciones paritarias de este gremio, los delegados de cada empresa son el nexo entre los trabajadores y la cúpula sindical, y son quienes mantienen a los representados alertados y alistados para reaccionar rápidamente a las decisiones que emanen de la organización que conduce Héctor “Etín” Ponce.

En efecto, trascendió que muchos trabajadores no comparten las medidas de fuerza que se están ejecutando porque consideran que las empresas están aceptando las exigencias del gremio en materia salarial, sin embargo, la orden que los delegados bajan es “no ceder” hasta conseguir una mejora en el aporte solidario directo para el gremio o algo similar.

Luego de no presentarse a la Audiencia de ayer, ATILRA comenzó a circular el siguiente mensaje a sus afiliados, a través de sus delegados: “los delegados les informamos a todos los Trabajador@s que el plan de lucha continúa más firme que antes, está totalmente vigente la restricción de hacer horas extras hasta las 24hs del día domingo 23/08/20 como lo dispuso el Consejo directivo nacional de Atilra. Unidos y fuertes llegaremos a buen puerto. Abrazos y Gracias. Cuerpo de Delegados”.

Por Gustavo Gigena (Redacción Nuestro Agro)