ATILRA Rafaela profundiza el conflicto con las industrias y se declara “en estado de alerta y movilización”

Desde que el Gobierno postergó la reunión conciliatoria del viernes pasado entre el gremio de los lecheros y las centrales industriales para este próximo miércoles, la cuerda se ha tensado aún más en la cadena láctea y ya hay quienes estiman que este conflicto pone en jaque no sólo el abastecimiento de productos en góndola sino también la recolección de materia prima en los tambos.

Las medidas de fuerza de la semana pasada afectaron la logística de recolección de materia prima, generando pérdida de calidad en aquellos tambos donde se vio interrumpido el servicio.

El fin de semana estuvo signado por el cruce de fuertes comunicados de prensa entre el gremio ATILRA y las cámaras empresariales CIL y APYMEL, grandes, medianas y pequeñas lácteas respectivamente.

Por un lado, el sindicato comunicó a sus afiliados que se mantengan en estado de alerta y movilización hasta que se alcance el objetivo de “una justa recomposición salarial”, adjudicándole a las empresas lácteas la responsabilidad por la suspensión de la reunión conciliatoria que iba a celebrarse el viernes pasado. Por otro lado, las industrias negaron que la reprogramación de la reunión (ahora pautada para este miércoles 22) haya sido motivada por ellos, sino que “ha sido modificada de oficio por el propio Ministerio”, acusando además al gremio de “poner en riesgo el normal abastecimiento de productos de alta sensibilidad y necesidad para la comunidad en este delicado contexto”.

Concretamente, el retiro de colaboración que el gremio promueve entre sus afiliados para que no trabajen los fines de semana y feriados, o para que no realicen horas extras para procesar mayor volumen de leche en días puntuales, está generando problemas logísticos que exceden al eslabón secundario. Incluso hoy, se anunció por parte de la filial Rafaela de ATILRA que comenzarán las asambleas en horario de trabajo, lo cual complica aún más el panorama de la cadena. Cabe señalar que esta decisión del gremio hace que cada trabajador pierda, por no trabajar en estas instancias excepcionales, entre 8.000 y 12.000 pesos por fin de semana, lo que no está cayendo muy bien entre los propios afiliados que acompañan la medida de fuerza.

La Circular de la filial ATILRA Rafaela emitida hoy

Captura de la Circular que fue enviada a los afiliados de la seccional Rafaela.

Mientras tanto, se consumen sin novedades los 15 días de Conciliación Obligatoria dictados por el Ministerio de Trabajo de la Nación el pasado lunes 13 del corriente. Las cámaras empresariales opinan que las medidas de fuerza del gremio y la realización de asambleas con quite de colaboración, no se ajustan a la condición de “diálogo abierto” en el marco de la Conciliación.

Redacción Nuestro Agro