El mercado inmobiliario rural viene de capa caída, pero se observan algunas señales positivas para el futuro

El “Índice de actividad del mercado inmobiliario rural” (InCAIR), elaborado por la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), refleja la “actividad” del mercado. Se toma como base de referencia máxima 100 puntos, correspondientes al pico de máxima actividad histórica, pero no refleja precios/valores, solo actividad de mercado.

Para el mes de noviembre 2020, representa una baja del 2,53% respecto al índice registrado en octubre. “El mercado inmobiliario rural continúa desenvolviéndose bajo las mismas condiciones de los últimos meses, con  restricciones severas al acceso de divisas, incertidumbre económica y política; y temores”.

No obstante, desde la entidad realizaron una proyección con cierto optimismo de cara al futuro. “La aparente estabilidad del dólar permite que las escasas gestiones que se desarrollan mantengan cierta continuidad entre las partes; a nivel del mercado agropecuario, la firmeza de las cotizaciones de los granos y la fuerte exportación de carnes, dan un piso de sostenibilidad al negocio con valores estables que ya han asumido una baja”, afirmaron desde CAIR.