La primera estimación oficial elaborada por la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario encendió expectativas optimistas para el sector agroindustrial. El relevamiento sostiene que la campaña triguera 2026/27 alcanzará una producción total de 23,8 millones de toneladas, consolidándose como el segundo volumen más alto de las últimas 17 campañas. En el corazón productivo del país, la región núcleo sostiene un promedio estimado de 43,6 quintales por hectárea, cifra que lidera la recuperación productiva del ciclo invernal.
El panorama climático jugó un papel clave y sumamente complejo durante la definición del rendimiento. La disponibilidad de agua acumulada en los perfiles del suelo tras las lluvias de septiembre permitió encarar las fases críticas con reservas óptimas en gran parte de las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. No obstante, el escenario presentó contrastes significativos marcados por episodios de bajas temperaturas, heladas tardías y una notable persistencia de nubosidad que afectó de manera directa el cociente fototermal del cultivo en pleno llenado de grano.
Pese a las dudas iniciales planteadas por la menor radiación solar registrada en los primeros diez días de octubre, los especialistas del organismo bursátil destacaron que la arquitectura del rendimiento triguero ya se encontraba firmemente estructurada. Las temperaturas templadas de la primavera contribuyeron a ralentizar el llenado y extender el período de definición del grano, lo que compensó parcialmente el déficit de luz solar y permitió mantener los techos de productividad muy cercanos a los máximos históricos de las series regionales.
El informe concluye que el tramo final del ciclo será determinante para afianzar las proyecciones y concretar el volumen proyectado a nivel nacional. Si bien los productores mantienen una cautela lógica frente al riesgo de posibles excesos hídricos durante la cosecha o la aparición de enfermedades foliares, la combinación de reservas de humedad y genética de punta posiciona al cereal de invierno como el gran motor económico de la rotación agrícola en la presente campaña.

