Meprosalfe se reorganiza y debate

En la sede de la entidad en Rafaela, el presidente interino Roberto Perracino junto a otros integrantes de la actual comisión directiva, recibió a Nuestro Agro. «Tras el alejamiento del presidente y secretario -Marcelo Aimaro y Fernando Córdoba- y respondiendo a la línea sucesoria yo asumí como presidente y el Ing. Agr. Carlos Bertone como tesorero», manifestó Perracino. «La entidad está replanteando algunas cosas que estaban fuera de foco, pero no olvidemos que durante la pandemia la institución estuvo inactiva. Se ha formado un nuevo equipo de trabajo, le estamos poniendo entusiasmo, en ese sentido Carlos Bertone nos está dando una mano. Además se ha incorporado Roberto Socín (ex dirigente y ex funcionario) en lo que respecta a coordinación y se está incorporando gente nueva a la Mesa, en este nuevo rumbo de la entidad gremial».
Nuestro Agro (NA) – ¿La entidad es convocada formalmente a reuniones oficiales?
Roberto Perracino (RP) – «Nosotros sentimos que nuestra propuesta es muy escuchada pero no está siendo tenida en cuenta, en la política no terminan de interpretar temas básicos para alcanzar un buen ordenamiento de la lechería a nivel nacional. A nivel provincial hemos sido convocados para tratar temas que requieren urgencia como es el problema que nos ocasiona la intensa sequía, vemos que a nivel provincial han escuchado nuestros reclamos pero de ahí en más no se avanza en temas puntuales que la entidad viene planteando desde hace 20 años como política lechera para resolver asimetrías que persisten»
NA – ¿Con qué objetivo continuarán trabajando?
RP – Nuestro propósito es contar con un horizonte que permita crecer a la lechería con una producción sustentable y competitiva, que exista equilibrio en la cadena y que la producción primaria pueda manejarse con certidumbres en base a reglas claras.
NA – ¿Existe interés por una política lechera a nivel nacional?
RP – Yo creo que nunca hubo una política lechera de Estado tendiente a salir del estancamiento y lograr un país competitivo para exportar mayores volúmenes de productos, no solamente de leche en polvo y que a su vez representan más divisas para el país y los productores puedan tecnificarse y crecer. Siempre estamos en ciclos recurrentes, pendulares que nos llevan a este estancamiento que tiene dos décadas.
NA – ¿No se han cumplido aún los famosos 6 puntos de aquella recordada asamblea de San Francisco en 2002?
RP – Se avanzó en algunos aspectos, en el plan piloto, en la liquidación única, pero nuestro planteo apuntaba a una Ley nacional de Lechería que fue elaborada y tuvo dictamen en el Congreso pero no llegó a ser tratada por falta de quorum de la oposición y si bien estaba bien inspirada no se aprobó, de haber ocurrido hubiera sido la puesta en macha plena de los seis puntos que se plantearon. Esa ley descansa en algún cajón del Congreso y hoy funciona todo con absoluta libertad, que yo diría en el marco de un libertinaje en toda la cadena.
NA – ¿Cuáles serían los puntos necesarios para ordenar la actividad lechera desde el sector primario?
RP – Nuestras propuestas son bien conocidas. Un desdoblamiento del precio según mercado interno y exportaciones, planificación de la oferta, el pago por calidad, contar con un valor de referencia, en fin, se trata de buscar un ordenamiento sostenible. Mucho se ha hablado en todos los niveles de gobierno y hoy estamos planteándonos volver a hablar con todos los pre candidatos tanto provinciales y nacionales para explicarles nuestros problemas e insistir en la búsqueda de un equilibrio en la cadena.
Por su parte, Oscar Poi, otro conocido dirigente de la Mesa consideró que hoy debido «al desorden político y económico la lechería no está en agenda». No obstante mencionó que a nivel nacional salió una línea de asistencia (Impulso Tambero) totalmente insuficiente para atender las necesidades de coyuntura que generó la sequía en todas las cuencas lecheras, además de la provincia de Santa Fe puso en marcha un plan de créditos a tasas subsidiadas cuyos requerimientos son complicados para el productor como lo es un «certificado de elegibilidad», pero todo viene lento, hay demasiadas demoras mientras las urgencias en el tambo son de hoy, con escasas reservas forrajeras este será un año con menos producción, es decir seguiremos estancados».
Poi también se refirió a que «la clave está en transparentar la cadena láctea, existen muchos desfasajes en temas impositivos que pegan muy fuerte en el costo final de los productos y hay un aspecto que siempre se analiza mal según lo vemos, es que la leche al productor se paga sin IVA y en la góndola llega no sólo con un 21% más, sino que arrastra otros impuestos internos; si se ordenara, el consumidor argentino podría acceder a precios más accesibles». Y completó expresando: «transparentar la cadena es un aspecto importante pero hay otros aspectos que deberían ordenarse mediante una legislación que evite el desmadre de todas las cuestiones que conforman a la lechería desde el tambo al consumidor».
«Debe haber un Estado presente, no sólo para que nos escuchen, sino para que implemente normas de equilibrio y convivencia», apuntó Socín, «hace un mes atrás tuvimos una reunión con el nuevo Secretario de Agricultura de la Nación a quien le hemos solicitado que convoque a la cadena nacional de lechería pero hasta el momento no se ha tenido respuesta, las cuestiones a discutir son las mismas que constan en aquella acta que firmaron en 2003 todas las instituciones del sector primario».
En la síntesis del diálogo con Perracino queda en claro que la lechería no pasa por un buen momento, golpeada por el fenómeno climático y los mayores costos para producir y un escenario económico incierto, el sector primario hace equilibrio para no caerse. El gran interrogante es ¿en cuánto mejoró la situación de los tambos como empresas familiares desde 2003 al 2023?
En la charla con este medio, Perracino estuvo acompañado por Oscar Poi (prosecretario), Carlos Bertone (Tesorero), Oscar Girardotti (vocal titular) y nuevos colaboradores como Fabio Ferrero y Gustavo Aressio y Roberto Socín como coordinador.

últimas Noticias

Enemigo público

La Chicharrita del Maíz, vector del complejo Spiroplasma, está ocasionando severas pérdidas en la región central del país. Desde febrero, comenzaron las alertas por esta

Scroll al inicio