La provincia de Santa Fe fue sede de la primera reunión de la Mesa de Alerta Temprana y Preparación ante El Niño 2026, organizada por la Agencia Federal de Emergencias (AFE). El objetivo fue analizar la situación actual, revisar antecedentes y evaluar el posible impacto del fenómeno en las provincias de la Cuenca del Plata.
Del encuentro, realizado en la Casa de Gobierno de la capital provincial, participaron el secretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Santa Fe, Marcos Escajadillo; el director ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie; y representantes de Misiones, Corrientes, Chaco, Entre Ríos y Buenos Aires, además de otras autoridades nacionales y provinciales.
Tras la reunión, Escajadillo destacó la importancia de la jornada y agradeció a la AFE por haber elegido a Santa Fe como sede inicial de estos encuentros con las provincias que podrían verse afectadas por el fenómeno: “Tenemos que prepararnos, aunque todavía no sabemos cuál será su intensidad”, afirmó.
El funcionario remarcó que el Gobierno Provincial ya trabaja sobre esta hipótesis de riesgo y explicó que se solicitó a municipios y comunas la actualización de sus planes de contingencia, con el objetivo de fortalecer la articulación local.
En relación con el contenido del encuentro, Escajadillo precisó que se abordaron las tormentas recientes y los fenómenos convectivos, con la intención de avanzar hacia un protocolo único de actuación junto al Gobierno nacional. “La idea es optimizar recursos para brindar una respuesta más rápida y eficaz a los damnificados”, señaló.
Mirada regional
Por su parte, el director ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie, subrayó la importancia de una mirada regional. Explicó que, en el marco del Consejo Federal, se decidió convocar a las provincias de la Cuenca del Plata ante la probabilidad de un año Niño, aunque aún sin precisiones sobre su magnitud.
“Estamos ante un proceso en formación. Probablemente en primavera tengamos mayor claridad”, indicó. En ese sentido, detalló que uno de los ejes del encuentro fue planificar distintos escenarios y coordinar la respuesta entre organismos nacionales y jurisdicciones provinciales.
Hardie agregó que se realizó un diagnóstico de la situación meteorológica actual, marcada por precipitaciones intensas y suelos saturados. “Necesitamos un invierno con menores lluvias para que, si el fenómeno se consolida hacia agosto o septiembre, no encuentre condiciones tan críticas”, advirtió.
Finalmente, adelantó que la próxima reunión podría realizarse en junio, en Corrientes, con el objetivo de relevar los recursos disponibles y mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales evacuaciones, afectación de rutas o pérdidas productivas. “Estamos hablando tanto de producción como de la población”, concluyó.







