La subasta, que convocó a más de 200 personas, volvió a consolidarse como una de las citas más destacadas del año, con una oferta de altísima calidad, ritmo sostenido de ventas y fuerte interés regional.
La Cooperativa Guillermo Lehmann realizó en Esperanza la 20° edición de Vidriera Genética, una subasta que año tras año se posiciona entre las más prestigiosas del calendario lechero por la calidad de su oferta y por el perfil de productores que convoca. En esta edición, salieron a remate más de 600 cabezas, con categorías de genética destacada y un desarrollo comercial ágil, en una jornada que mantuvo el interés de principio a fin.
El evento fue comandado por el Gerente de Hacienda, Mauricio Tschieder, quien le imprimió dinámica a un remate que se destacó por su fluidez y por el ritmo de ventas. En un dato sobresaliente para el contexto actual, se vendió el 100% de las cabezas ofertadas, un resultado particularmente relevante considerando el escenario climático que atraviesa la región y su impacto directo en el sector tambero.
Al respecto, el Coordinador Comercial de Hacienda, Alan Zbrun, valoró el trabajo previo del equipo y el acompañamiento del público. “El equipo trabajó muy bien toda la semana, en la convocatoria, ya que logramos llenar la feria de Esperanza de productores. El 100% de las vaquillonas comercializadas se quedaron en la región, logrado una gran sinergia en el plano local”, explicó. En relación con los valores alcanzados, agregó que “fueron muy razonables a cómo está el mercado hoy, es más, te diría que un poco mejor, ya que las vaquillonas para entorar tuvieron mucha demanda. Además, las vaquillonas preñadas tuvieron mucha diferencia en relación a lo que está pasando”. Y completó su análisis sobre otra de las categorías destacadas de la jornada, “en relación a los toros, hubo una muy buena calidad, donde esa parte del remate fue ágil y fluida, logrando muy buenos precios para esa categoría”.
Como viene ocurriendo en los últimos años, Vidriera Genética volvió a generar un interés especial y una convocatoria notable, con productores que se acercaron también desde provincias vecinas, reafirmando el posicionamiento regional del evento y su capacidad de concentrar oferta y demanda de genética de primer nivel. La organización, llevada adelante por la Cooperativa Guillermo Lehmann, la Sociedad Rural de Las Colonias, la Asociación Criadores de Holando Argentino (A.C.H.A.) y la Municipalidad de Esperanza, consolidó una vez más un espacio de referencia para la reposición y la mejora genética.


En el marco de esta edición aniversario, la Cooperativa también destacó la presencia del equipo de Nutrición Animal, que acompañó la jornada con un stand y un despliegue de su paleta de productos, interactuando con compradores y productores de distintos puntos de Santa Fe y de provincias vecinas, sumando asesoramiento y cercanía en un ámbito donde se toman decisiones clave.
Una jornada de charlas
El día anterior al remate, y en el marco de la Expo Vidriera Genética, se desarrolló un Ciclo de Charlas que reunió a productores, técnicos y referentes del sector para compartir información, tendencias y herramientas aplicables al día a día del tambo.
Durante la tarde, la agenda abrió con un enfoque bien actual sobre innovación y agregado de valor, con disertaciones que pusieron sobre la mesa el rol de la tecnología y los cambios que ya están impactando en los sistemas productivos. Luego, el encuentro fue tomando ritmo con una mirada integral sobre la resiliencia de los sistemas lecheros, combinando economía, sociedad y ambiente, y sumando preguntas e intercambio con el público presente.
Más adelante, la jornada se metió de lleno en lo que más demanda el productor, números y eficiencia, con la charla “Del litro al kilo”, que ayudó a pensar dónde se está ganando realmente en los tambos, y cerró con una exposición centrada en cómo los datos pueden impulsar mejoras concretas en la productividad, un tema que cada vez pisa más fuerte en la lechería moderna.
Este espacio dejó un balance muy positivo, por la calidad de los contenidos y por el clima de conversación que se generó en la previa de una subasta que continúa consolidándose en la región.
Con esta 20° edición, Vidriera Genética reafirma su esencia, una subasta de élite que combina calidad, profesionalismo y oportunidades concretas, sosteniendo el valor de un evento que ya es parte del calendario productivo de la región.







